AMARC frente a la Cumbre Rio+20: el Derecho a la Comunicación es una condición necesaria para el desarrollo sustentable

Nosotros, representantes de las radios comunitarias señalamos que 20 años después de la cita mundial donde se cuestionó por primera vez la sustentabilidad del modelo post industrial, nos encontramos frente a nuevos conflictos que deben ser enfrentados con el pleno ejercicio del derecho a la comunicación y la búsqueda del bien común.
El poder financiero mundial está afectado por la crisis desencadena por los mercados de capitales y sus efectos siguen haciéndose sentir sobre sociedades enteras atrapadas en dinámicas de empobrecimiento, directamente relacionadas con la aplicación de políticas cuyo sustento se encuentra en la desmedida función del mercado financiero en la definición del desarrollo económico.
La libertad de expresión está limitada por los paradigmas economicistas dominantes. Las telecomunicaciones se han convertido en uno de los sectores estratégicos de la actividad especulativa sin limitaciones para la inversión transnacional y la integración vertical; afectando a los sistemas de medios de comunicación cuya concentración en pocas manos ha impuesto grandes dificultades al desarrollo del debate democrático a nivel mundial, poniendo en crisis la noción de bien común.
En la Cumbre de Rio+20 los comunicadores, los movimientos sociales y la sociedad civil llaman a una revisión profunda de los poderes transnacionales que imponen las reglas del juego que llevan al fracaso de la mundialización neoliberal, al agotamiento de las democracias representativas, cuyas formulas de gobernabilidad no alcanzan a proteger a las mayorías ante el desmedido poder de los grupos fácticos que rigen el orden mundial.
El paradigma de la información como mercancía y no como un derecho de los pueblos, a la búsqueda de ganancia inmediata, y la defensa de los intereses de grupos de poder hacen que la agenda del desarrollo sustentable está marcada por la fatalidad y la catástrofe, cuando en realidad, la crisis ambiental es resultado de una crisis civilizatoria que requiere un cambio de paradigma.
Se necesita un cambio de paradigma en el que la libertad de expresión sea una dimensión transversal, presente en todos los niveles del debate. Ya que en el ejercicio efectivo del derecho a la comunicación se juega la capacidad política de las comunidades nacionales para definir pactos sociales que movilicen modelos de desarrollo sustentables basados en el bien común.

Hacemos un llamado:
• A inscribir en las resoluciones finales de Rio+20 que el derecho a la comunicación es una condición necesaria para el desarrollo sustentable y la protección del medio ambiente;
• A establecer objetivos claros y plazos específicos para la adopción por los estados miembros de legislaciones nacionales que permitan el ejercicio del derecho a la comunicación de acuerdo a los estándares internacionales de libertad de expresión y las orientaciones del Programa de Naciones Unidas para el medio ambiente (PNUMA);
• Apoyar a la sociedad civil local, regional y global, y promover la participación de todos los individuos y organizaciones interesados en la toma de decisiones que afectan sus vidas y sus condiciones de vida.
• A proteger y ejercitar el derecho a la libertad de opinión, expresión, reunión, disensión para repensar nuevos modelos de desarrollo sustentable justos y equitativos.
• A que los gobiernos promuevan la existencia, sustentabilidad y desarrollo de los medios comunitarios que atienden a aquella población más excluida de las estrategias de desarrollo sustentable y que es la más afectada con las consecuencias del cambio climático;
• De igual manera hacemos un llamado a las naciones del mundo a replantear el modelo de desarrollo actual principal causa de las consecuencias del cambio climático, cambiándolo por nuevos sistemas económicos, políticos, sociales y éticos que mejoren la distribución de la riqueza y hagan un uso racional y sostenible de la naturaleza.

Asociación Mundial de Radios Comunitarias, AMARC